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Periodismo para la gente

Ni víctimas ni mártires

Ni víctimas ni mártires

Nuestra responsabilidad como periodistas es por el derecho a la información que tiene toda la ciudadanía. Si en esa responsabilidad hay errores, es hora de desterrarlos; pero ya en serio. Basta de discursos huecos de salón, basta de veladas con vino, donde siempre dicen lo que nunca van a hacer...


Es hora de redimir el mayor capital que un reportero puede tener: la credibilidad.


Si el Presidente Evo Morales tiene quejas graves contra el trabajo de la prensa, le asiste su derecho a reclamar, como a cualquier ciudadano. Pero DEBE hacerlo por el camino institucional. Su investidura lo exige, aunque siga creyendo que no lo es.


El Gobierno del presidente Morales debería comprender que la información no es su privilegio; no es una prerrogativa del poder y tampoco puede convertirse en mercancia para que los medios la conviertan en "algo que se vende".


La información es un bien público que nos hace crecer como sociedad, pues nos permite conocer los males con los que caminamos. Sólo así podremos eliminar viejas heridas que –al parecer– pretenden convertirse en puñaladas rojas de esta nueva gestión…


No podemos estrellarnos contra el operario de una tornería, si de antemano conocemos al jefe del empleado. Y tampoco tenemos el derecho de hacerle pasar a éste una vergüenza pública, porque dizque hizo mal su trabajo.

Ilustración: Javier Menchaca (Mencho).

Periódico La Prensa (La Paz-Bolivia)

 

Pensamientos al aire (III)

Pensamientos al aire (III)

  • En cada libro que leo trato de sentir la verdad literaria de su autor.
  • La crónica periodística es como el muro de las expresiones: periodistas y literatos mueren por ensayar su mejor frase.
  • Para escribir una crónica periodística hay que estar enamorado de la palabra.
  • Quien desee escribir tendrá que admitir antes el tema que gobierna a su ser, luego encontrará su estilo. Para llegar a concebir ese tema como un todo en el alma se sufre, y mucho.
  • Los diccionarios le dirán a uno quince cosas distintas (tal vez más) de lo que puede o no ser el estilo. Yo aprendí que éste es una simple palabra: sencillez.
  • Escribir equivale a VIVIR: vives cuando lees, cuando reflexionas, cuando concibes en el alma un deseo obstinado de querer expresar lo que más te ha estado golpeando el pecho. Escribir es un delicioso dolor impulsado por demonios...
  • Quien busca la inspiración busca lo imposible.

Ilustración: ABECOR

San Andrés

San Andrés

El 27 de abril de 1999, el mundo se enteró de que varios estudiantes de Comunicación Social de la Universidad Mayor de SAN ANDRÉS habían tomado la víspera el Edificio de la Ex- Corporación Minera de Bolivia (COMIBOL).

(Para quienes tomaron la COMIBOL)

A la mínima amenaza

de un decreto de tachuelas

tus cuatro esquinas juventud

se convierten en banderas.

 

Por cómodas y amplias aulas

canciones y gritos de guerra.

Pero con palabras de fuego

hieren tu pared de arena

porque no hay ley justa

que calme tu mirada negra.

 

Los señores del Gabinete

voces de escuálida brea

trazan en papeles rojos

destinos de su soberbia.

Y los soldados alquitrán

esclavos de las estrellas

torpes números sin sesos

siguen al pie de la letra

la orden de bajar todo

con sus tortugas tijera.

 

Zorrinos verdes autoritarios

con manos de calavera

quieren matar con sus gases

tu picante aguijón de ideas

cuando uniformes odiados

sienten réplicas de piedra.

Y se oyen desde el cielo gris

gritos de carayas negras

en medio de un ejército

pinos ciegos de hoguera.

 

Y han quedado medio muertos

a los pies de cuatro velas

el toro de la Autonomía

y el jaguar de la sospecha.

Desde el cuello hasta la grupa

se ven las quince flechas

de tus profundas heridas.

No muy lejos de una legua

en el  pasto a lado del río

tu agresor también quisiera

aún con las cornadas tuyas

clavarte miradas de guerra.

La ciudad manos arriba

como en noches de tormenta

siente martillos en sus calles

de un nuevo dolor de muelas.

En el cielo ensangrentado

atados a sus cadenas

los sabios de las palabras

disparan condenas

al toro de la Autonomía

dizque por sus rojas ideas.

Tu insolencia imberbe

sangre marchita sobre la seda

por culpa de tu boca

que exige demandas muertas.

Los sabios de ceño fruncido

con sus palabras que queman

dicen de la juventud

tatuaje mudo de la sospecha

que nunca dijo nada

cuando se sentó a la mesa

que no sabe de sí misma

cuando sus pies sobre la tierra.

¡Ay, cómo el cielo pierde

de sus manos la primavera!

Ave que no aprendió a volar

porque ha caído muerta.

Y un soplo del viento gime

llanto de notas desiertas

al mínimo atentado

de un decreto de tachuelas.

Óscar Ordóñez A.

 

 

 

1968: El año en que naciste

1968: El año en que naciste

El año en que tus ojos vieron la luz fue otro más en que el autoritarismo político caminó por los pasillos del poder. Y esto ocurrió, aunque resulte difícil de creerlo, en casi todo el mundo y durante los doce meses.

Tienes mucha razón cuando afirmas que el objetivo del autoritarismo político es la ambición de poder, “la enfermedad del poder”, dijiste. Por él naciones completas se han odiado siglos enteros. El poder dejó en nuestras sociedades la herencia triste de que gracias a él todo estará ante nuestros pies. Y el resultado será siempre el mismo: aquello que llegue a nuestras vidas bajo el poder de la autoridad, nunca será bienvenido.

Varios grupos de personas, el año en que tú naciste, comprendieron ese mensaje. Y lo llevaron a la práctica levantándose contra el autoritarismo político. Y, en el peor de los casos, arriesgando su propia vida.

Las imágenes de enfrentamientos en las calles, que los periódicos de la época y las cámaras de la televisión captaron para el recuerdo, se las concibió como algo común del año en que tú naciste.

Varias protestas estudiantiles del Viejo Mundo estallaron en diferentes países. Los periódicos de la época recogen noticias desde Francia, Inglaterra, Beirut, Egipto, Turquía, Polonia, Grecia, Bélgica, Alemania, Italia, Portugal, India, Paquistán y Japón.

El Mayo francés fue un movimiento estudiantil que demandó a las autoridades mayor libertad política para expresarse y una reforma urgente a los planes obsoletos de estudio de las universidades del país, tal como dijeron al mundo.

Imagínate la locura cuerda que estos jóvenes buscaron: transformar las reglas incuestionables de la sociedad; reglas autoritarias que no soportaron el derecho a réplica.

Pero no olvidemos también que entre las demandas estudiantiles se había colado un hálito comunista que politizó a varios jóvenes del año en que naciste, y les hizo comprender que el hombre de ese tiempo, en su afán de progresar no miraba otra cosa que el deseo de vivir bien, sacrificando sus propios sueños, sin importarle a quién pisaba para lograrlo. Algo así como ya no busco lo que siempre quise ser y me convierto en lo que nunca quise, pero que me sirve para vivir. A esa forma de pensar la llamaron aquel tiempo «enajenación». Este egoísmo hizo perder en las personas el genio de reconocerse como seres humanos, capaces de construir algo mejor para todos. Esa individualización destruyó algunos valores.

 

En la ex Checoslovaquia, Alexander Dubcek, primer secretario del Partido Comunista, trató llevar a la práctica un socialismo con rostro humano, más abierto a las libertades democráticas y económicas dentro del régimen socialista. Pero las tropas del Pacto de Varsovia, lideradas por la ex Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, excepto Rumania, invadieron Praga la madrugada el 20 de agosto, con tanques armados hasta los dientes.

Su fin, imponer autoridad. A este hecho que la historia le llama el fin de la Primavera de Praga, había comenzado en enero del año en que tú naciste. Frente a la ocupación militar, obreros y estudiantes reaccionaron con movilizaciones y huelgas.

 

En Estados Unidos, los jóvenes universitarios gritaban a coro consignas contra la intervención militar de este país en la Guerra de Vietnam. Las agencias de noticias demostraron la brutalidad con que actuó el ejército estadounidense en esta guerra.

Estados Unidos libraba las campañas primarias para la Presidencia de la República. En junio asesinaron al candidato demócrata Robert Kennedy, hermano menor de JFK, quien dejó para la historia una hermosa frase: «No preguntes qué puede hacer tu país por ti; pregúntate qué puedes hacer tú por tu país».

La sociedad estadounidense se debatía también en una crisis racista, donde unos querían que los negros sigan en su sitio por el resto de los siglos. En cambio, éstos luchaban porque se cumplan sus derechos civiles conquistados con el derecho al sufragio cinco años antes. De esa época es el discurso I have a dream del reverendo Martin Luther King, pronunciado en 1963, frente a miles de personas, justo a lado del monumento al presidente Lincoln.

«Tengo un sueño. Que algún día esta Nación se levantará y vivirá el verdadero significado de su credo: Afirmamos que estas verdades son evidentes por sí mismas y que todos los hombres fueron creados iguales…»

Esa mañana, la gente se había reunido para marchar en Washington exigiendo trabajo y libertad. Y yo creo que en cada palabra pronunciada por Luther King había otra demanda que perdura hasta el día de hoy: dignidad; el derecho a ser incluidos en un sistema social, al que ellos reconocían como suyo. No querían aislarse, no querían un país para ellos, querían que se los llame también estadounidenses.

La demanda había comenzado a principios de los años ’60. Y sus opositores racistas creyeron terminarla el día en que asesinaron a Luther King, aquel 4 de abril del año en que tú naciste, poco después de que el reverendo había cumplido los treinta y nueve.

Mira lo que son las cosas: cuarenta años más tarde, Barack Obama, un político de color, de origen africano, el símbolo de un rechazo todavía real en Estados Unidos, es elegido nada menos que su Presidente.

La portada del miércoles 5 de noviembre pasado de El Periódico, de Cataluña-España, es más que sugestiva al mostrar en toda ella el rostro de Martin Luther King con una leyenda al pie que dice: “Pendientes de un sueño”.

 

La historia nos cuenta que Estados Unidos demostró también actitudes autoritarias respecto a Latinoamérica. El objetivo principal de este país –escribe Gabriel García Márquez en Entrevista con Philiph Agee– “era que los países de América Latina rompieran relaciones con Cuba, hasta su aislamiento total. Para conseguirlo promovieron golpes de Estado, desórdenes públicos, huelgas pagadas y represiones sangrientas de protestas populares y estudiantiles. Enriquecieron a los partidos de derecha, corrompieron a los reformistas e instauraron por último el imperio de los gorilas. Las universidades fueron centros fáciles de agitación y provocación”.

 

Estudiantes de varios países de América Latina, influidos por el movimiento francés, protestaron de manera pública (exigiendo sus respectivas demandas) contra los gobiernos de sus países. La respuesta fue casi la misma en todas: cuerpos policiales reprimieron a los estudiantes. Dispararon gases lacrimógenos y balas de verdad. Los estudiantes, en su defensa, lanzaron piedras, ladrillos, bombas molotov y hasta zapatos.

El fenómeno de las protestas estudiantiles europeas, que salpicó a Estados Unidos, llegó a México; y como si se tratase de la corriente de un río al que nada puede detenerlo, siguió su curso hacia Panamá, Colombia, Brasil, Ecuador, Perú, Argentina, Chile, Bolivia y Uruguay.

 En todos estos países ocurrió lo mismo que en Europa: represión por parte de los respectivos cuerpos policiales de cada país, antecedidos por discursos autoritarios de los presidentes de la República.

Jorge Pacheco, presidente de Uruguay, decretó en junio del año en que naciste estado de sitio, prohibió las manifestaciones públicas, las huelgas y censuró a la prensa.

Los trabajadores del país se levantaron contra el congelamiento de salarios con huelgas movilizadas, seguidos de protestas estudiantiles. Hasta el día de hoy recuerdan a Líber Arce, estudiante de Odontología, de 29 años, que recibió un balazo en la espalda por parte de un policía, el 14 de agosto del año en que naciste.

El presidente colombiano, Carlos Lleras Restrepo, frente a varias movilizaciones estudiantiles de su país dijo que no iba a permitir “el deporte de las huelgas”. En varios departamentos las protestas habían estallado, pese al estado de sitio decretado meses antes.

Los ojos del mundo estaban también en México. En octubre se inauguraron los Juegos Olímpicos. Pero la huelga estudiantil, que había comenzado en agosto, era un problema grueso para el presidente Gustavo Díaz-Ordaz Bolaños.

Los estudiantes, que demandaban al Gobierno un alto a las violentas represiones policiales, exigían –entre otras demandas– un diálogo abierto con la radio, la televisión y la prensa escrita como testigos.

Sin embargo, el presidente Díaz-Ordaz lanzó su advertencia: “Hemos sido tolerantes hasta excesos criticados. Pero todo tiene un límite y no podemos permitir ya que se siga quebrantando irremisiblemente el orden jurídico, como a los ojos de todo el mundo ha venido sucediendo.”

Así, la mayor desgracia que ha quedado para la historia es la matanza de estudiantes mexicanos en la Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco, aquella noche triste del miércoles 2 de octubre del año en que tú naciste. Este capítulo demanda una respuesta, pues hasta ahora no se sabe cuántos murieron aquel día, como tampoco se encarceló a nadie de los supuestos culpables.

 

Pero hubo de suceder algo más para que estudiantes, intelectuales, gente común y obreros, salgan a las calles del mundo a luchar por sus respectivas demandas: el cambio de modo de vida en la sociedad.

El caso de las mujeres, por ejemplo, es digno de admiración. Nació con ellas una nueva forma de concebir la vida: ingresaron al mundo del trabajo. Ya no eran las simples madres de familia que aguardaban al marido con el plato de comida servido sobre la mesa. No, ahora eran capaces también de asumir el riesgo de sus propias decisiones.

Estallaron el movimiento feminista, la liberación sexual, sus deseos de independencia y autonomía frente a un mundo machista que sólo las tenía como reproductoras de nuevas generaciones.

Las mujeres se dieron cuenta de que la ciencia estaba de su parte cuando se comenzó a vender, en 1960, la píldora anticonceptiva. Se estaba consolidando su derecho a decidir sobre su cuerpo y sexualidad.

Pero el año en que tú naciste, el 25 de julio para ser más exactos, el Papa Paolo VI publicó su famosa encíclica Humanae Vitae, con la que condenó el uso de los anticonceptivos. Pese a ello, la ciencia llevó a las farmacias del mundo otra píldora anticonceptiva, “la del día después”, que contradice las órdenes de la Iglesia Católica.

 

Los valores por los que se guiaba la sociedad cambiaron de color desde que terminó la Segunda Guerra Mundial. Los horrores de la Guerra influyeron en la forma de pensar de aquellos hijos cuyos padres habían ido a combatir a los campos de batalla. Nació en la sociedad joven un rechazo generalizado al autoritarismo, venga de donde venga y bajo cualquier circunstancia. Y lo expresaron en la música, en la forma de vestir y hasta en la forma de hablar.

Aquella generación de personas jóvenes del año en que tú naciste nos dejó la enseñanza feliz de que no hay mejor obra del ser humano que luchar por el derecho a la vida y por la necesidad de ser escuchados. Aquel año histórico tuviste la suerte de nacer, y te confieso que me hubiera gustado también.

¿Cómo dice que dijo?

¿Cómo dice que dijo?

Debe estar usted equivocado.

Nunca vino a esta casa,

no sabemos cómo es,

nunca oímos esa palabra.

 

¿«Justicia» ha dicho?

Comience por esta sala

pero no nos culpe, señor

no va a encontrar nada.

 

¿«Justicia» ha dicho, usted?

¿Acaso eso tiene alma?,

debe estar equivocado

pero respetamos su esperanza.

Foto, crédito: http//alfonsogu.files.wordpress.com  

 

 

 

Usos alternativos de recursos naturales en Bolivia

Usos alternativos de recursos naturales en Bolivia

El índice de personas que viven bajo de la línea de la pobreza se incrementó a 166.869 en Bolivia, frente a un 5 por ciento del incremento de su economía. Eso, en términos simples, quiere decir “crecimiento empobrecedor”.

 

¿Qué solución existe ante ese problema?

Frente a este problema, el Programa de las Naciones para el Desarrollo (PNUD) propone una nueva identidad para la economía boliviana. “Dirigir la mirada hacia una economía alternativa basada en gestión de servicios ambientales, manejo forestal sostenible, aplicación de tecnologías de desarrollo limpio, biocomercio, comercio orgánico y ecoturismo”.

El objetivo de esta propuesta apunta a conservar el medio ambiente y estabilizar los índices laborales en el país. He ahí “La otra frontera. Usos alternativos de recursos naturales en Bolivia”, un informe temático de 509 páginas que el PNUD presentó al país este martes 11 de octubre en una rueda de prensa.

 

¡Demuéstralo sin violencia!

¡Demuéstralo sin violencia!

La Fundación La Paz, la Unidad de Género y la Dirección de Comunicación del municipio de la ciudad de La Paz organizaron esta campaña con el fin de concienciar en la población masculina que, de una vez por todas, debe terminar la violencia machista aplicada contra las mujeres.
Las consecuencias –dice el boletín informativo que acompaña a esta cruzada– afectan a otros miembros de la familia.
Otro objetivo de esta campaña, que comenzó en julio de este año, consistió en evitar la violencia intrafamiliar. Y para ello, sus organizadores han acudido a las calles, escuelas y colegios de la ciudad de La Paz con una serie de mensajes dedicados a grandes y pequeños que les ayuden a formarse en la cabeza la idea feliz de que la vida sin violencia puede ser mejor y más llevadera.
Todos están comprometidos a colaborar con este problema social, dice el boletín de información, distribuido la semana pasada en la Asociación de Periodistas de La Paz. “La violencia y maltrato en las familias no es un problema privado, es un problema de todos y depende de nuestra actitud personal incidir en su reducción”.

Teléfono de referencia: 2317105

Pensamientos al aire (II)

Pensamientos al aire (II)

  •  No importa con qué tono miremos al hecho. El problema siempre será el mismo si es que no somos capaces de ceder, aunque sea, medio centímetro…
  • Diálogo: intercambio pacífico, libre y voluntario de ideas; muchas veces, opuestas…
  • La única verdad irrebatible de este mundo es que no existe verdad absoluta que venga del hombre…
  • Tengo fe en que los que nacen hoy hagan de mañana algo mejor para sus hijos. Y eso depende qué tipo de valores les dejemos.
  • Nos toca vivir una época en que las “negligencias” de los servidores públicos ya nadie las aguanta.
  • La mejor manera de evitar que surjan otros monstruos en una sociedad es el compromiso a la vida, por sobre todas las cosas.
  • ¿Cómo lograr que las sociedades golpeadas por el dolor, la muerte y el rencor recuperen el sentido del bien común? De pie ante el compromiso fiel de que nada puede (a título de sacrificios inútiles) nada puede provocar un daño mayor para dizque evitar otro.
  • No hay ley más sagrada para el hombre que la defensa apasionada de la vida.
  • ¡Ufff!... Se secó el cerebro... Toca descansar...
  • Ahí nos vidrios...

Crédito de la ilustración: ABECOR